La defensa y el cuidado del agua inició en San Antonino Castillo Velasco, las 16 comunidades recuerdan la sequía del año 2005 como la más fuerte en los valles centrales de Oaxaca; “muchos abandonaron el campo, pocos se quedaron a defenderla” comenta Ángel Ruíz Méndez, actual presidente de la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa del Agua.

Cuando no había agua para regar los campos de flores, ni para las hortalizas, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) mandó cartas invitación a los campesinos solicitando el pago de un excedente de uso agua. Los campesinos empezaron a reunirse en la casa de Don Juan Justino para organizarse ante la problemática, Don Juan es el actual representante común de la COPUDA. “Éramos 200 campesinos de San Antonino” comenta con orgullo María de los Ángeles Santiago.

12 años después, son más de mil campesinos y campesinas que integran este gran movimiento por el cuidado y la defensa del agua. “Estamos organizados, la Coordinadora son 16 pueblos, cada pueblo tiene un comité, cada comité informa a la asamblea de su comunidad, de esas 16 comunidades se conforma un consejo directivo que nos va diciendo que acciones hay que emprender. Tenemos reuniones mensuales.” Son conocidos como sembradores y sembradoras de agua; han demostrado mediante acciones que los pueblos tienen y han tenido la capacidad de administrar y cuidar sus bienes comunes, en este caso, “el agua”. Durante estos años han realizado más de 300 obras comunitarias que han ayudado a la sequía del año 2005. “La COPUDA revirtió la sequía, CONAGUA no dio ni un peso, mencionan” es el reclamo de los campesinos.

Durante las reuniones de seguimiento de la consulta indígena que está en su cuarta etapa, “la etapa más importante” señala Carmen Santiago Alonso, directora del Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto A.C. las comunidades han solicitado información a CONAGUA sobre cuánta agua gasta la minera que opera en San José el Progreso, información que es negada. “Por qué tanta libertad a la mina, por qué a la mina se le da el agua que quiere y a nosotros nos limitan y condicionan con concesiones que no resolvieron los problemas de la sequía” menciona Don Juan Martínez.

Te compartimos la siguiente entrevista realizada en Agenda de Medios en CORTV a Juan Justino y María de los Ángeles sobre su caminar en la COPUDA:

Su experiencia sembrando agua es única en México, y es ejemplo de muchas comunidades en el mundo. Actualmente están a punto de modificar una legislación mexicana que se les fue impuesta en el año de 1967, un decreto de veda tipo 3 que limita y condiciona el uso del agua al campo. Su proceso es una luz para los pueblos indígenas que defienden su territorio ante las amenazas constantes de proyectos extractivos. El observatorio de Derechos Territoriales, proyecto de EDUCA, A.C., compartió que  la región de los valles centrales, “La empresa minera Fortuna Silver Mines (FSM), con sede en Vancouver, Canadá, opera en el estado de Oaxaca con cuatro filiales registradas en México, acaparando y despojando 80 mil hectáreas de territorios de pueblos y comunidades indígenas y campesinas, la cual equivale a diez veces el tamaño de la ciudad de Oaxaca”; de ahí la importancia de que las 16 comunidades de la COPUDA estén avanzados en la reglamentación de su micro región, de acuerdo a sus sistemas normativos internos, prohibiendo el uso del agua para la actividad minera.

 

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